Y te condena mi celoso corazón cuando le contás tu historia, nunca conoció la gloria en cuestiones del amor. Y sé que nunca se me va a olvidar tu voz aunque pierda la memoria, con acercarse a la victoria se conforma un perdedor. Y te tendré que dejar escapar, sé que lo voy a lamentar, pero te digo, amor, hay que saber cuando parar. No te pongas triste, corazón, que el sol no va a brillar, quedate tranquila que va a haber tiempo para bailar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario