Encima de la azotea el aire es tan frío y calmado, digo tu nombre en silencio, tu no deseas escucharlo ahora.
Los ojos de la ciudad cuentan las lágrimas que caen, cada una, una promesa de todo lo que nunca encontraste.
Grito en la noche por ti, no puedo hacer que sea verdad. No saltes, las luces no te guiaran ellas te engañan; no saltes, no dejes ir las memorias sobre nosotros el mundo da su opinión.

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