Veo como todo se olvida, como aquellos recuerdos se guardan en
un baúl en lo más profundo del corazón, por del lado oscuro. El
problema es que allí nadie los encuentra, se olvidan aunque como
bien dice, están.
No creo que sea resignación la mia, si no desilución, ya que aquellas personas de siempre, hoy no guardan lo mismo que yo. Las recuerdo siempre, guardo todos esos recuerdos del lado donde hay más luz, del lado donde pueda recurrir siempre cuando este mal, en días de tristeza como cualquiera los tiene.
Me envuelve un vacio, que en verdad no tendría que ser a mi a quien tape, si no a ellas ~ alguien me dijo, que debia tapar esos recuerdos por un tiempo, así como los cubrieron otras personas, hacerlas sentir un poquito de la medicina que me dieron y sientan el sabor tan amargo que tiene; que sepan que su gusto no lo quiere nadie, ni hasta la más cruel persona, más vil, más siniestra.
El lado oscuro, donde me guardaron yo aún lo siento. Pensé en ignorar pero no sirvió, es demasiado importante aunque no lo demuestre, creo que si en verdad me conocen, se darían cuenta con tal solo mirarme a los ojos, o tal vez mirar el corazón.
Pero hoy me rindo, no quiero seguir ensuciando mi boca con palabras que pueden ser usadas en mi contra o que luego me arrepienta de usarlas, aunque hasta el momento no me arrepiento de cada cosa que dije, porque todavía siguen siendo mi luz. Duele saber, aceptar, reconocer, que aquello que guardo de las personas, no lo guarden también de mi, porque los momentos importantes y tan bellos se guardan en lo más profundo del corazón, EXACTO, pero dónde solo resplandece la LUZ, dónde hay calor, alegría, AMISTAD.
Luego volverán, pero tal vez sea yo quién diga que los recuerdos se guardan dónde no llega la luz y sean ELLAS las que sientan el sabor AMARGO del OLVIDO.
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